Estas inversiones están relacionadas con medidas para prevenir o reducir el impacto negativo en el medio ambiente. Algunos ejemplos de estos financiamientos son:
Inversiones para la obtención de certificaciones ambientales, orgánicas o financiamiento de productores orgánicos (agropecuarios o agroindustriales)
Sistemas de tratamiento de aguas residuales o filtros de gases de escape
Auditorías ambientales o energéticas y reubicación de empresas
En Banco Atlántida, creemos que todos podemos incorporar hábitos diarios que ayuden a mitigar nuestro impacto ambiental a escala individual, familiar y empresarial. A continuación, algunos consejos ecoamigables que puedes poner en práctica desde hoy:
Controla la presión de las llantas en tu vehículo, así ahorrarás 5% de combustible y aumentarás en un 50% la vida útil de los neumáticos.
Utiliza productos recargables, por ejemplo, cartuchos de tinta para impresoras, pilas y baterías; después de todo, casi el 100% de los desechos que generamos en verdad no son basura, pueden reutilizarse.
Cambia tu viejo refrigerador por uno moderno y reemplaza sus focos incandescentes por unos ahorradores; así ahorrarás hasta un 30% de tu gasto eléctrico.
Evita mantener conectados los cargadores de celular, reproductores de DVD e impresores, aunque estén apagados; así evitarás consumir hasta un 75% más de energía.
Revisa, repara y regula los niveles de los tanques de descarga en inodoros, grifos y duchas. En general, un inodoro consume hasta 48 litros de agua por persona diariamente.
Prefiere equipos de irrigación por goteo, pues además de reducir la demanda de agua también necesitan bombas de menor potencia que consumen menos electricidad.
Utiliza tornos o fresadoras tipo CNC (control numérico computarizado) que pueden mejorar la productividad respecto a equipos tradicionales hasta en 5 veces. Con ello no solo se aumenta la producción, sino que también se puede ahorrar energía, tiempo de trabajo, recursos; así como aumentar la calidad y homogeneidad de los productos.
Selecciona equipos eléctricos que utilizan la etiqueta Energy Star porque gastan menos electricidad que los equipos convencionales.
Considera que los desechos orgánicos del sector agroindustrial como el suero de la leche, el estiércol de cerdo y los restos de plantas, entre otros, pueden utilizarse para producir biogás y generar electricidad.
Configura los computadoras en modo “ahorro de energía”; a menudo, este sistema se encuentra desactivado, por lo que hay que asegurar su funcionamiento.